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Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Viernes 17, Octubre de 2003
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| Reunión.
El dirigente colonizador Cimar Victoria reunió a su gente para
consultarle sobre su regreso a Yapacaní. En principio lo aceptaron, pero
después amenazaron con regresar |
Marchistas retroceden, pero no se van
Tensión. El anuncio de la
llegada de marchistas a Santa Cruz provocó miedo en la ciudad. En la mañana
la mayoría de los locales comerciales, bancos y restaurantes en el centro
trabajaron medio tiempo
El Deber
Después de intensas negociaciones, la Policía logró convencer ayer por la
tarde a un grupo de marchistas que se dirigía a Santa Cruz, desde Montero, para
que no ingrese a la ciudad.
Alrededor de 400 policías dirigidos por el comandante departamental, Rolando
Fernández, dieron alcance a los caminantes en un tramo intermedio entre El
Naranjal y Warnes. Apoyados por representantes del Comité Cívico y la Iglesia,
se iniciaron las conversaciones con los colonizadores para evitar que lleguen
hasta el cuarto anillo y la avenida Cristo Redentor, donde un grupo de
seguidores de la Nación Camba y la Unión Juvenil Cruceñista los esperaban para
impedir su paso al centro.
“Los vamos a trasladar en camiones. Les garantizamos que vamos a cuidarlos en el
camino, pero nos sentaremos a dialogar en Warnes”, fue la propuesta de Fernández
a los colonizadores, que apostados sobre la carretera lucían agotados después de
cinco días de caminata desde Yapacaní, donde partieron el domingo.
Sin muchas objeciones, los portavoces informaron al líder de los manifestantes,
Cimar Victoria, sobre la propuesta. Molesto por el retroceso de sus dirigidos,
juntó a su gente y protestó contra los uniformados. “La Policía nos cercó, así
que nos vamos”, dijo.
Fernández reconoció que dadas las circunstancias era muy peligroso que lleguen
hasta el cuarto anillo. “Estamos previniendo cualquier enfrentamiento”, agregó.
La posibilidad de una confrontación fue alimentada durante la semana por la
dirigencia de la Nación Camba y de la Unión Juvenil Cruceñista, que pidió a sus
seguidores y simpatizantes a impedir el ingreso de los marchistas a la capital.
Después de someter la decisión a consulta de sus bases, definieron regresar a
Yapacanía para reforzar los bloqueos en la zona rompiendo el diálogo con los
cívicos y la Iglesia.
“En un cabildo abierto se decidió realizar una marcha pacífica hasta el Cristo,
donde los cívicos y la COD nos esperarían para discursear y ahí se acababa.
Ahora no nos dejan entrar”, reclamó Victoria.
Los manifestantes rechazaron la oferta de los camiones que los llevarían hasta
Yapacaní, lo que provocó la desconfianza de la Policía que formaron una caravana
que los siguió en el camino.
A su paso, los marchistas amenazaron con que 33.000 campesinos masificarían el
bloqueo de caminos evitando el ingreso de productos a Santa Cruz. “Esto se va a
convertir en El Alto de Santa Cruz”, dijeron.
Dos horas después, Victoria en un contacto telefónico informó que se estaba
realizando una asamblea en El Naranjal, donde se tomarían nuevas decisiones
sobre la marcha, sin descartar su regreso.
Al enterarse de la información, la Policía definió la reorganización de los
efectivos. “No pueden entrar a Santa Cruz”, advirtió la comandancia.
La preocupación y el temor a un enfrentamiento se incremento en Santa Cruz
cuando un grupo de la Nación Camba se instaló, desde muy temprano, en el cuarto
anillo y avenida Cristo Redentor .
Pese a los esfuerzos del presidente del Comité Cívico, Rubén Costas, para evitar
que se produzcan reacciones violentas, el grupo de defensa dijo que era muy
tarde para negociar. “Ahora la cosa es con pantalones”, aseguró.
Durante dos horas, aproximadamente, estuvieron reunidos en el salón del Comité
Cívico sin lograr que se retiren del cuarto anillo.
Una vez que la Policía medió para que los colonizadores retrocedan, el grupo
anunció que permanecería en vigilia porque para hoy está prevista otra marcha
del MAS.
Costas, consideró que no era necesario que permanezcan en el lugar, sino en
alerta en caso de cualquier inconveniente. No obstante, se instalaron tres baños
públicos sobre la rotonda del cuarto anillo y vendedores de comida y bebida.
En tanto que ayer el obispo auxiliar de Santa Cruz, Stanislao Dowlaszewicz; el
vicario general, Roberto Flock, y el padre Mauricio Bacardit de la Pastorial
Social, en conferencia de prensa pidieron que los bolivianos se unan en la
oración por la pacificación del país. Recordaron que en los 25 años del papado
de Juan Pablo II, se está orando por Bolivia.
Por su parte, los Pueblos Indígenas Ayoreo, Guarayu, Chiquitano y Yuracaré
Mojeño del departamento de Santa Cruz, organizados en torno a la organización
matríz, la Coordinadora de Pueblos Étnicos de Santa Cruz (CPESC), resolvió
iniciar una huelga de hambre hasta que renuncie el presidente Gonzalo Sánchez de
Lozada.
A su vez, los colonizadores en San Julián advirtieron que en caso de algún tipo
de represión a los yapacanisenses, se trasladarán cerca de 200 personas en taxis
hasta Santa Cruz para masificar la marcha y contestar al grupo de la Nación
Camba y Unión Juvenil Cruceñista.
De igual forma, la dirigencia y militancia del MAS anunció que a partir de las
14:00 esperarán a sus hermanos en el quinto anillo y avenida Cristo Redentor.
La Policía e Inteligencia están alerta ante las amenazas.
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Los sectores y su actividad
hoy |
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Comerciantes
Atenderán parte de
la tarde
Los comerciantes del mercado Los Pozos bajarán
persianas y guardarán sus bártulos por la tarde. Los vendedores de La
Ramada han decidido asistir a sus puestos para trabajar desde la mañana.
Permanecerán cerca de sus fuentes de trabajo, aunque estén cerradas,
listos para repeler cualquier iniciativa de saqueo o vandalismo. El
lunes usarán ropa blanca con crespones negros para protestar por los
muertos. El Abasto atenderá a sus clientes. |
Colegios
En algunos no habrá
clases
Las clases serán normales hoy. Se tomarán previsiones
en los colegios que están sobre la carretera al Norte (7 de Septiembre,
Germán Busch, 18 de Noviembre, Arturo Medeiros, Santa Cruz Km 8, Juan
Laborde y José Mariano Serrano concluirán las clases a las 16:00). El
Juan Pablo II y el Cristo Rey no pasarán clases durante la tarde; Isabel
Saavedra y San Lorenzo no tendrán actividad durante todo el día. Santa
Ana suspendió sus labores. |
Transporte
Piden garantías a la
Prefectura
Los transportistas pidieron que la Prefectura
garantice su trabajo, puesto que no han considerado parar. "Los
sindicatos acordamos no acatar ningún paro ni marcha. Vamos a trabajar
en completa normalidad", dice el presidente de la Asociación de Micros y
Colectivos de Santa Cruz, Hernán Velásquez. Aerosur limitó a uno sus dos
vuelos a Sucre y a Cochabamba por falta de combustible. Hoy habrá un
vuelo a La Paz. |
Católicos y evangélicos iniciaron una jornada de oración
por la pacificación
Representantes de la Iglesia Católica y un sector de los protestantes
coincidieron ayer en orar por encontrar una salida pacífica a la crisis política
del país.
Monseñor Stanislao Dowlaszewick dijo ayer que la Iglesia está presta para acudir
donde se la necesita, aludiendo a su disposición para continuar como mediadora
en el conflicto.
El clérigo invitó a todo el pueblo católico a asistir a la vigilia que desde
anoche empezaría en el atrio de la Catedral, en el mismo lugar donde los
representantes de los Derechos Humanos instalaron un piquete de huelga de
hambre.
Por su parte, la Asociación Nacional de Evangélicos de Bolivia (Andeb) lanzó un
manifiesto en el que rechaza la violencia, el odio y la confrontación
"cualquiera sea su procedencia". Instan a los bolivianos a guardar calma y
serenidad para evitar más derramamiento de sangre.
"Creemos que la paz en Bolivia depende de nuestra íntima relación con Dios",
dice el manifiesto, que llama al pueblo cristiano a continuar orando y ayunando
para que los conflictos cesen. El documento lleva la firma de Agustín Aguilera,
secretario general de Andeb.
La ex Defensora del Pueblo de Santa Cruz, Sonia Soto, pidió la renuncia del
Presidente, como única solución para pacificar el país. Calificó de insuficiente
el mensaje brindado el miércoles en la noche por los tres integrantes de la
coalición, "en el que no se menciona para nada las más de 70 muertes que hubo
hasta ahora". Criticó que el mensaje no establezca fecha para el referéndum, la
Constituyente y la reforma de la Ley de Hidrocarburos.
Bloqueos a 11 kilómetros de Pailón
Tres nuevas poblaciones se sumaron a los bloqueos que mantienen, hace cuatro
días, los colonos del noreste de Santa Cruz sobre la carretera que va hacia el
Beni. Las barricadas hechas con árboles, chatarra de vehículos y piedras están a
11 kilómetros de Pailón.
Algunos kilómetros más adelante, en un extremo del puente de Puerto Pailas, casi
un centenar de policías custodian la zona, pertrechados con gases lacrimógenos.
El rumor que corrió hace un par de días sobre la posibilidad de que el puente
sea dinamitado, movilizó a los efectivos del orden que no tienen la disposición
de dejar expedita la carretera para los vehículos.
Las poblaciones que permanecen con las vías bloqueadas son: San Miguel, 26 de
Agosto, Puerto Rico, Los Troncos, San Andrés, Villa Paraíso, Cuatro Cañadas, San
Julián, Los Sapitos, Litoral y San Ramón.
El pedido de los colonos que mantienen las medidas de presión en la zona, que
según el presidente Sánchez de Lozada, no existen, sigue siendo el mismo: la
renuncia del primer mandatario de Bolivia.
Ayer alrededor de las 14:00, aproximadamente, 4.000 pobladores de San Julián
realizaron una marcha pacífica por los alrededores del pueblo. Las pancartas,
discursos y cánticos de los manifestantes exigían la renuncia del Presidente.
Antes de iniciarse la marcha, se pudo observar que algunos puestos del mercado
central y otros negocios ubicados sobre la carretera, intentaban volver a la
normalidad pese al temor de los saqueos, aunque todos se sumaron al reclamo.
Evaristo Huallpa y Miriam Núñez, dirigentes de los colonos, aseguraron que no
dejarán por ningún motivo las medidas de presión asumidas.
A las 17:00, en Cuatro Cañadas, al menos 3.000 pobladores iniciaron la segunda
manifestación del día en la zona noreste del departamento.
Juan Hinojosa, uno de los dirigentes de los bloqueos, aseguró que no están
cansados de la medida asumida y se quedarán en el lugar hasta las últimas
consecuencias.
En los más de 80 kilómetros bloqueados, sólo circulan algunas motocicletas,
bicicletas y muchas personas a pie para llegar a sus comunidades.
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